Cuando algo muere, algo nace... asi funciona este ciclo inevitable: El colectivo es eterno; el individuo, mortal.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Rayo de Esperanza


"A veces, y sólo a veces, la vida te demuestra que después de la tormenta siempre llega la calma"


 Así es, querido lector. No todo en este camino que recorremos es pesar y sufrimiento, ni todos los esfuerzos caen en saco roto. Al fin, después de mucho, mucho tiempo, hoy parece que veo la luz:


- Ha sido un largo invierno encerrado en esta vieja casona azotada por las nieves boreales. Dia tras día, me levantaba de mi lecho y miraba hacia mi ventana, con la esperanza de ver salir el sol. Pero durante meses que han parecido años, el cielo siempre amanecía nublado. Mi lógica no entendía como podía pasar esto en plenos meses de verano. Un verano que ha pasado sobre mi como una ventisca norteña, como aquellas que aullaban en las largas travesías bucaneras de los antiguos pueblos falsamente llamados "bárbaros". Los vikingos siempre han vivido en estas condiciones. Y, quizá por vivir en aquellos fríos mares, desarrollaron la determinación para seguir vivos de manos de la calidez humana. El fuego de la guerra alimentaba sus corazones, y cuando los pueblos del norte se embarcaban en sus barcos en busca de seguir el mito del Rägnarök, descubrían la importancia del compañerismo, necesario para sobrevivir un dia más en aquellas gélidas aguas. Del mismo modo, encerrado en mi casona, he peleado valientemente en mi propia guerra personal, hasta conseguir el gran logro de salir vivo de ella, sin secuelas.

 Ah, querido lector, muchas veces he maldecido el día que decidí embarcarme en esta batalla, que no es sino una más de la gran guerra. Todos tenemos nuestra propia guerra, compuesta de sucesivas batallas. Nuestros objetivos. Lo que queremos ser, lo que queremos conseguir y el camino que lleva a ello pasa por múltiples sacrificios, y hay días en los que maldices la idea de haber empezado todo. Pero así son las guerras, las batallas, los problemas, las metas y el camino que lleva a ellas. Y como los antiguos Vikingos y pueblos nórdicos, yo me embarqué a principios de este verano del 2012 en una gran Odisea que parecía imposible. Junto a mi ventana, el mar bramaba y el viento aullaba furioso, desafiante. Todos los contratiempos por los que he pasado para llegar a esto, sin duda han dado sus frutos.
La batalla fue fructífera esta vez. Pero no siempre es así. Y sabio es quien mantiene la prudencia aún en el fragor de la victoria.

 He pasado un verano enfrascado en mis libros de estudio, he navegado sobre un mar de apuntes. Me he enfrentado a gusanos gigantescos capaces de estallar tu corazón con su sola presencia, a bestias radiactivas, y a selvas malditas llenas de plantas desconocidas hasta entonces cuya ponzoña podría provocarte un coma fatal. Luché por sobrevivir cuando las reservas de alimentos de mi barco flaqueaban, cuando su calidad se volvía insalubre. He sobrevivido las caprichosas creaciones de la genética salvaje...

 He vivido mi propia odisea este verano. Mientras fuera de mi vieja casona sumida en el invierno de mi fracaso arreciaban vientos capaces de congelar el alma de un fallecido hasta hacerla visible, empleé una via alternativa. Mis libros. Mi conocimiento. Y, sólo cuando estuve realmente preparado, cuando conocía perfectamente el mar de apuntes sobre el que estuve navegando, sólo entonces, decidí abrir la puerta de mi viejo refugio y encarar las tempestades de la intemperie. La tormenta se enfureció ante mi osadía, y arreció más fuerte. Las olas frente a mi costa se volvieron gigantescos tsunamis que estallaban contra el acantilado. El viento se enfrió hasta un punto que me hizo flaquear varias veces. Y todos los miedos contra los que había batallado en mi mar de apuntes volvieron juntos para dar un trágico final a mi vasta odisea...

 Soplaban los vientos de Septiembre, querido lector. Un viento mucho más helado que los que había experimentado en mi mar de apuntes. Aún así me hice a la mar, y es ahí, cuando mi barco nórdico arrió las velas dispuesto a lanzarse en su propia Rägnarök, preciso instante en el que aquel gigantesco océano se abrió en una faya, y de ella brotó el infierno de los exámenes.

 Llamas abismales comenzaron a serpentear y a aullar amenazantes, deseando abrasarme. Pero luché, luché con todo aquello que había aprendido de mis libros. Cuando su ardor chocaba contra el escudo de mi experiencia las chispas saltaban, y cuando chocaban los aceros del aprendizaje el calor desprendido era tal que alguna vez sentí que mi férrea empuñadura se soldaba con mi mano por efecto del calor.

 Primero, el fuego quemó mis reservas de alimentos, dejándome sin provisiones, pero yo sabía pescar, y no sirvió. Acto seguido brotó de aquella faya infernal un tentáculo ponzoñoso que rezumaba un veneno mortal, e intentó golpearme. Pero hábilmente esquivé sus golpes y corté la pua de su extremo, haciéndole retirarse con un alarido, no sin antes rozar con una de las puas accesorias mi mejilla. Dolió, pero no me di por vencido. Una bestia radiactiva surgió a continuación de aquel vórtice ardiente, dispuesta a destrozar mis huesos. Y junto a ella, aquel horrible gusano gigantesco cuya boca exhibía una probóscide dentada y afilada. Intentaron derrotarme juntos, pero hábilmente acabé con ellos, uno detrás de otro...

 Parecía que todo había terminado, pero en un último intento, mis peores pesadillas se manifestaron y emergieron de aquel agujero en forma de un desagradable engendro genético, producto de dios sabe que clase de cruzamientos. Era la quimera, el monstruo mítico producto de la selección que sobre el habían ejercido los fuegos de aquel abismo infermal. El último enemigo a batir para ganar la batalla.

 Esta última batalla fué terrible. La más terrible de cuantas compusieron esta Rägnarök. Larga y tediosa, se hizo eterna. Ni siquiera sé si derroté a la bestia o sólo la dejé gravemente herida. Y con esta duda horrible volví a mi frío refugio al pié del acantilado a esperar. No obstante, al volver, algo me decía que había cambiado el ambiente. Quizá poco a poco cada vez hacía menos frío. Y conforme la sangre y los cadáveres de aquellas criaturas se alejaban flotando mar adentro, observaba como el mundo cambiaba.

 Hace unas pocas horas, vi emerger un último cadáver: Era la quimera.

 No estaba seguro a pesar de mi valiente pelea si había acabado con aquel engendro de la genética. Un monstruo terrible, mucho peor que todos aquellos que podrías imaginarte. Una bestia despiadada.

 Ahora, contemplando esta misma tarde como su cadáver exánime se hundia muerto y frío en el mar, por fin pude respirar en paz. Había ganado la batalla, una que haría historia. El gran Logro se había batido.


 Así, querido lector, no es de extrañar que, mientras suspirando de alivió mis labios formaban una tenue sonrisa, un rayo de luz se abrió camino desde el cielo, bañándome con su paz...

 "Al fin mi estrella ha vuelto a brillar y algo regresó a mi mundo: La Paz"


sábado, 25 de agosto de 2012

Llanto de Guerra


- Querido lector:

 A veces, la vida nos enseña lo obvio que nuestros ojos se niegan a ver. Con tristeza contemplo como los muros de lo que un dia fué castillo yacen hoy entre las ruinas de la nostalgia. Todo lo expresado en este blog es testimonio de la magnitud de aquel castillo que llegó a ser reino, imperio, baluarte que parecía inexpugnable incluso ante el brutal asedio del tiempo. Pero el tiempo es como el océano...

 No existe acantilado de roca lo suficientemente fuerte, duro o intacto que resista las sacudidas del mar. Quizá los ojos de los seres vivos no puedan apreciarlo, pero alguna de esas olas hizo algún dia anónimo una muesca sobre la dura superficie del acantilado. De esa muesca surgió pronto una grieta. O tarde. No importa, el caso es que surgió una grieta, y esa grieta se hizo faya, posteriormente se hizo agujero, cueva, caverna, túnel, y finalmente el acantilado se vino abajo cuando aún pensaba que nada habia cambiado en su superficie. En su inocencia, acabó en ruinas. No tuvo en cuenta los pequeños detalles, pero estos y no otros fueron los que dieron pié al gran cataclismo de su colapso. El fin de su grandeza.

 Del mismo modo el tiempo, sin que apenas lo apreciemos, va realizando pequeñas muescas en todo lo que amamos o construimos. En todo lo que admiramos o soñamos. Y esas muescas constituyen el primer anuncio de lo que a la larga será el fin de aquello cuya robustez envidiábamos.

 Los juicios que el resto de las personas hacen son parciales. Válidos solo en un instante. Pero grandes engaños a largo plazo que, sin que se den cuenta, acabarán derrumbándose. Y luego, cuando vemos el acantilado en ruinas todos nos preguntamos ¿Como es posible?

 Nadie reparó en la grieta de su ladera, y ahora nadie puede explicar su derrumbamiento...


 Pero todo tiene un alfa y un omega. Todo tiene principio y fin. Todo tiene un amanecer y un ocaso, y es ahi, de este pensamiento innegable, de la verdad de la idea, de donde proviene el título de este blog.

 ¿Por que lo llamé Ocaso y Amanecer? Porque aunque el orden sea antinatural desde el punto de vista de los seres diurnos, es el más natural desde el punto de vista de los seres nocturnos. Porque no hay una verdad absoluta, y porque sabe mejor pensar que después del Ocaso siempre habrá un Amanecer.


 Y es por esto por lo que, aún a pesar de que esto sea un llanto, el epílogo quizás de algo que nunca sabrá el lector, suena alegre. Alegre porque aunque la llegada de una noche oscura, del final de un dia, sea un hecho triste, siempre nos quedará pensar que mientras todo siga un curso natural, siempre amanecerá mañana...

 Aunque todo se acabe, siempre nos quedará el mañana.


viernes, 22 de junio de 2012

Balada de Hielo y Fuego



Mirada de luna 
Lucero nocturno 
Próspero semblante 
Llama que arde 
De azules colores 

Sombra de plata 
Marco de estrellas 
Brilla más fuerte 
Que la luna llena 

Mira hacia el este 
Aurora naciente 
Si observa el oeste 
Providencia divina 

Dos ojos nacidos 
De pura belleza 
Semblante sensible 
Alma pura y libre 

Si miras sus ojos 
Verás ilusión 
Esperanza y amor 
Ardiente de pasión 

En manantiales verán 
Reflejada su belleza 
Mi amada estuvo allí 
Peinando sus trenzas 
De rojo carmesí 

Brilla más fuerte 
Que todos los astros 
Fuego y hielo unidos 
En un solo rostro 

Mi vida, señuelo 
Mi amor verdadero 
Así es mi princesa 
Musa de leyendas...

jueves, 21 de junio de 2012

Señales de Luz


- Querido lector: Llega un momento en la vida en que uno, hastiado ya del fracaso inexplicable originado en metas irreales e inalcanzables que muchas veces nos planteamos en un acto de sobreestimación personal absolutamente ostentoso y desmensurado, se para a pensar detenidamente la causa. Porque todo efecto tiene una causa, está claro. En primer lugar, la primera cuestión es: ¿Que consideramos como Fracaso absoluto?

 En el primer cuatrimestre de este año trabajé poco. Lo reconozco si, me confié. Aprobé 2. Este segundo cuatrimestre he llevado mi preparación al extremo de abandonar muchísimas cosas en pos de sacar las 6 asignaturas que me había propuesto. De momento en junio, llevo 3 dios mediante 4 como máximo aprobadas. El balance de un cuatrimestre machacándome como pocas veces en mi vida he hecho se resume en 4/6 asignaturas. ¿Que esta fallando?. No es falta de estudio ya, de eso estoy seguro.

 Quizá no elegí la carrera correcta. Es mi última opción ya para explicar lo que considero un fracaso a todas luces. Me estoy fallando a mi mismo en asignaturas que me había preparado a conciencia. Y eso es mucho peor que fallar a tus padres. Supone un fracaso personal saber que, definitivamente, no llegas a tus metas. ¿Porque estudio Veterinaria? ¿Acaso alguna vez me gustaron los animales?

 Claro, ¿A quien no le gusta un cachorrito?. Pero no es ese el sentido en el que yo dejo caer estas palabras. Hablo de a que me voy a dedicar. ¿Realmente me atrae...? Cuando me paro a pensar en esto, me doy cuenta que mi vida se torció el mismo día que no me aceptaron en Medicina y por orgullo, coloqué como segunda opción Veterinaria (5 años) en vez de Enfermería, mucho más asequible para mi. Y desde luego más motivante.


 Entonces, ¿Porque sigo aquí?

 Podría engañarme a mi mismo y al lector, pero sobretodo a mi mismo enumerando las miles de salidas de la carrera. Claro que podría, pero aprovechando el anonimato que me da este blog diré que si sigo aqui es porque ya no quiero perder los 5 años que llevo echados en esto.

 Y no hay más. Se trata de mi tiempo, de mi vida. Puede que mal invertidos. ¿Sabes? Cuando en clase escucho las alteraciones orgánicas y las patologías, constantemente las extrapolo a un ser humano. Me siento como si las clases se diesen en otro idioma, y mi cabeza las traduce al que yo entiendo.

 Miro a mi alrededor y veo gente cargada de vocación que saca con menos dificultad asignaturas "bonitas" que a mi se me atragantan. Podría decir que soy un vago, pero hay algo más. Es una carencia total de motivación que arrastro desde hace mucho. Esperaba que mi ingreso en el hospital clínico veterinario y mi trabajo en el departamento llenase ese vacío vocacional que padezco, y lo que ha hecho es agrandarlo hasta un punto terrible. Ya ni siquiera la clínica, mi as en la manga, me atrae lo más mínimo. Entonces, ¿A que me voy a dedicar? No lo sé. Cuando dentro de 2 o 3 años acabe esta carrera, buscaré una vía de escape que me dirija lo más cerca posible del estudio del organismo y la patología humana a nivel laboral. Si no lo consigo, buscaré trabajo en lo clásico de esta carrera, ganaré el dinero que quieran darme como mercenario sin vocación, formaré una familia y mi última meta antes de esperar la muerte será inculcar a mis hijos el único valor que mi padre jamás tuvo en cuenta: "Si vas a estudiar 4, 5 o 6 años, estudia algo que realmente te apasione. Sino no te molestes en perder tu tiempo para sacar un título que nunca te llenará como persona." Trabajos avocacionales hay miles sin necesidad de perder 5 años de tu vida en algo que, definitivamente, te realizará tanto como poner ladrillos o cambiar tuberías...


  Agradezco a mis padres a pesar de todo la posibilidad de entrar a la universidad que me han brindado con su esfuerzo. No obstante, es fallo conjunto tanto haber elegido mal, como que no hubiese lugar para una rectificación a tiempo, que habría salvado mi vida.



jueves, 26 de enero de 2012

Nostalgia Distante


- Poesía íntegramente dedicada a mi novia, a la distancia que nos separa la mayor parte del tiempo y que provoca llagas en mi corazón y confunde mis torpes sentimientos. Para recordarla cuando me sienta hundido. Para ver la luz cuando ella me falte. Para no perder nunca lo más importante de mi vida. En recuerdo de lo que siento, para nunca olvidar, mi corazón deja escritos estos versos breves pero profundos:

Como cantos de paloma
Que a veces trinan y a veces lloran
Mi alma a veces chilla
Desolada maravilla
Por ver sólo tu sonrisa
Siempre pura, nunca avisa
Si un día te levantas
Con un vacío en tu pecho
Que se aloja en tu corazón
Dolido y maltrecho
Si tu luna sólo canta
Con intensa desazón
Quizás andes aquejado
De un mal llamado amor
Como niebla se tejen velos
En mi vida cuando no está
Y no sé porque será
Que quizá la eche de menos...


- Te amo N.P.G.

martes, 24 de enero de 2012

Maldad Dorada


- Hay momentos en la vida en que, tras sucesivas oportunidades y decepciones, descubres que una persona es malvada. Tristemente en mi caso, era una persona muy querida para mi.

Hace escasos 3 años, fue una gran amistad. Con muy pocas personas he llegado a establecer un vínculo de amistad tan fuerte. No obstante, de un tiempo a esta parte, esa persona ha cambiado... ya no actúa inocentemente, ni tiene ninguna importancia para ella todo aquello que vivimos juntos. Es triste ver como una persona que querías de verdad se vuelve una auténtica arpía cuyos actos parecen movidos por el peor de los demonios.

Así es, más abajo en otro par de entradas, "Ángeles caídos" y "El megiddo" hablaba ya de ella. Sin contar con las miles de entradas que escribí dirigidas a la amistad que mantuvimos. No obstante en estas dos últimas entradas que he citado ya me olía que no es oro todo lo que reluce. Ni toda la maldad posee una mirada de fuego, ya que en un azul tan claro como el agua de un manantial puede gestarse la peor de las personas.

Es increíble, aún me cuesta creer que una persona que consideré mi mejor amiga haya llegado al extremo del que hoy doy testimonio. La imagen que coloqué al inicio de esta entrada no es fortuita, es la que más se ciñe al concepto que hoy tengo de ella.


¿Como puede traicionarse mi amistad, una amistad que realmente vale su peso en oro, de una manera tan ligera? Supongo que le causa algún tipo de oscuro placer ningunearme...

Realmente esa escorpio no sabe con quien se está metiendo. Cuernos y pezuñas adornan mi robusta estampa, y como ya describí anteriormente, los aries somos especialmente tozudos cuando creemos tener la razón. Asumimos la injusticia como el peor de los males y si se comete directamente contra nosotros es simplemente la guerra.


Así es, querido lector. Esto es sencillamente la guerra. Pero tendré que luchar sólo, ya que realmente mi novia no es buena en este tipo de cosas. De hecho, con el tiempo me he dado cuenta que si quiero algo bien hecho, tengo que hacerlo yo. No sirve de mucho enfadarse con ella, ya que nunca aprende, nunca cambia...

No puedo decir de ella que sea una persona descarada, ya que siempre pide disculpas cuando se equivoca. El problema es que en mi lucha contra la escorpio, lo que importa no es la capacidad de disculpa de mi novia, sino hasta que punto hace bien las cosas.

Porque opine el lector... ¿de que sirve que me diga "lo siento" si la persona que ha actuado mal ya se ha salido con la suya? He intentado convencerla de que la gente que la conozca siempre va a usar contra ella la "técnica rehén", que consiste básicamente en proponer una idea propia en nombre de mucha más gente que no tienen culpa, para que tu accedas por ellos. Esa estrategia funciona demasiado bien con mi novia, por desgracia...


Pero no funciona contra mí. ¿Sabes? Nunca he tenido miedo a quedarme solo. Sé que nunca estaré solo si actúo de manera justa, puede que menos gente me aprecie, pero los que lo hagan serán justos como yo. Siempre hay tiempo para pedir disculpas a las personas que "no tenían culpa" si te los llevaste por delante.


Es complicado luchar contra una persona así, sin duda. No es fácil derrotar a una persona movida por el mal. Pero también es humana, y basta conocerla para hacerle mucho daño si me lo propongo. Una persona malvada como ella se sale muchas veces con la suya, pero siembra muchos rencores a su paso.

Derrotarla es extremadamente fácil, ya que las personas malvadas, por el mero hecho de actuar mal, necesitan que los que las rodean las apoyen constantemente. Si dejas sola a una persona malvada, se derrumbará. Una escorpio está a punto de comprobarlo.


Y es ahí donde mi novia hace mucho daño a mis planes, ya que le proporciona justo la vía de escape que necesita: Una "amiga" con poca capacidad para defenderse de la que se puede cachondear cuando quiera, inventándose motes sobre ella...

...y elaborando gracias de mal gusto.


Mi novia afirma que le tenía mucho cariño a esa bruja... pero ignora que también era así en mi caso. Gracias a un amigo mío en una bronca que tuvo con ella, empecé a darme cuenta de que no era tan buena persona como yo creía. Ese chico me contó muchas cosas, las guardias del hospital son largas y tediosas y se habla de muchas cosas, y es justo ahí cuando empecé a descubrir la verdadera naturaleza de un demonio con rizos de ángel.

Más tarde tuve "el placer" de toparme con el primer cuchillo dirigido contra mi. Acerca de aquel "diccionario de propedéutica" del que me hice. Nunca antes me había topado con un cuchillo directo contra mí, pero cometió un error: Mi capacidad de convicción.


Volver a la gente contra ella es sencillo, en general manipular a la gente es algo que a los aries, como signo líder del zodiaco, se nos da bien. Hemos nacido para convencer y ordenar, somos líderes natos, y la gente suele darnos la razón.

Y así fue, en aquella ocasión todo el mundo me dio la razón. Todos los compañeros de los que ella se creía "respaldada". Entendió entonces que no le convenía actuar de manera directa contra mi, a la cara. Y es ahí cuando comenzó a actuar por mi espalda.


Siguiendo un ideal bastante perverso, logró hacerle una especie de "minifiesta" a mi novia por su cumpleaños exigiendo de manera explícita que yo no estuviese. ¿Sabes? mi novia me decepcionó un poquito al acudir a semejante evento, pero no puedo hacer nada para controlar su inocencia. La anterior entrada, "Ira Calcinante", se refería a la impotencia que sentía ante el hecho de que no podía contar con mi novia para estas cosas.

Es demasiado inocente por desgracia. No puedo contar con ella.

La escorpio la conoce bien, y en esta ocasión empleó la "técnica rehén" contra ella, siendo la reacción de mi novia extremadamente predecible.


Pero la lucha sigue. No me ha derrotado aún esa arpía de ojos claros. Algún día pagará por todo esto, por el trato que ha dado a uno de mis mejores amigos, por la manera en que se ha reído siempre de mi novia y por los recientes desplantes hacia mi. Llegué a pensar que los 4 éramos un grupo inseparable con una amistad inquebrantable...

...llegué a creer en la unidad de lo nuestro.


Pero la gente cambia. No pasará mucho tiempo antes de que esa niña experimente la desesperación de la venganza lenta y dolorosa que sólo aguarda el momento apropiado para desencadenar su furia contra la injusticia. Esa que no olvida. Nunca perdona.



Ha cometido el mayor error de su vida. Pero aún no lo sabe...

domingo, 22 de enero de 2012

Ira Calcinante


"Cuando la ira se apaga por el sentimiento de que tu vida no se rige por tus deseos sino por intervenciones ajenas en la misma, sólo quedan los rescoldos saturados de la impotencia"

- Bonito proverbio que se me ocurrió esta misma tarde, mientras hacía balance del día: Ha sido una auténtica porquería, y no me siento orgulloso ni de la noche ni del propio día de hoy, desaprovechado a causa de la desconcentración que me produce mi propia rabia. ¿Que puedo decir de hoy? Estoy extremadamente quemado de todo, te aseguro querido lector que el sentimiento que me inundaba al terminar las navidades era el exacto antagonista del que siento ahora mismo, ahogado por una vida que siempre tuve bajo control hasta que llegó todo esto. ¿Que siento ahora mismo? Siento que ya no soy dueño de mi vida, de mis actos, de mis sentimientos. Si me preguntas hoy si soy feliz, no sabría que responderte...


Estoy enfadado. Enfadado como nunca. El enfado de quien, saturada la ilusión inicial, comienza a ver y descubrir la realidad que le rodea, la realidad que se ha buscado. La nefasta combinación de factores que me hacen escribir esta entrada hoy con el simple fin de desahogarme de una vida truncada completamente a causa de todo esto.

¿Que puedo decir? Ni siquiera se me respeta, siento que tomo absolutamente todas las decisiones acerca de qué hacer con mi tiempo en base a terceras personas que resultan ser extremadamente egoístas cuando les toca elegir a ellas.

He perdido mi físico, he perdido mi planificación en los estudios, he perdido mi tranquilidad, la libertad de decidir que hago con mi tiempo libre, he perdido mi carácter, he perdido la confianza en mi mismo, en el estilo de ropa que me gusta, en la música que siempre he escuchado, he perdido la posibilidad de un nuevo comienzo... ¿a causa de que?


A causa de lo más absurdo, del más simple de los sentimientos que puede experimentar un ser humano, estoy al borde de hacer una estupidez porque no aguanto mi vida.

No aguanto el ritmo ajeno al que se desenvuelve, y la cantidad de chantajes emocionales a los que estoy sometido día tras día... más que chantajes, son en algunos casos auténticas coacciones emocionales lo que sufro... por tonterías.


Hasta el más simple de mis errores desemboca en una coacción emocional.

No sé si buscaba esto para mi vida. No responde a lo que yo he visto en mis padres, a lo que veo en mis primos, no responde a esa relación de unidad firme que al menos ellos aparentan mantener. No veo unidad de pareja, no veo claridad, no veo empatía...

...solo veo caprichos.


¿Qué debo hacer ahora? ¿que puedo hacer ahora?
No lo sé. Ni siquiera sé si puedo mantener la privacidad de este blog.



La sensación de que se está controlando tu vida de un modo que no puedes contraatacar y del que no puedes defenderte es sumamente desagradable. No se lo deseo al lector. No le gustará sentir como cada uno de los minutos de su vida parecen estar ya planificados de antemano, con fatales consecuencias el día que decida saltarse la norma "emocional" impuesta. El castigo es la humillación de sentir que eres siempre el malo.


Es como ahogarse en una jaula sumergida. El mismo agobio. La misma impotencia...

...desearía estallar y calcinar todo lo que se ha convertido en mi vida.