Cuando algo muere, algo nace... asi funciona este ciclo inevitable: El colectivo es eterno; el individuo, mortal.

domingo, 24 de febrero de 2013

Lex Divina


 Nuestras vidas se rigen por un delicado equilibrio, querido lector. Así es, y aunque no queramos verlo, aunque el tiempo oculte la realidad de nuestros joviales ojos, sigue su curso inexpugnable.

Ya he perdido a varios seres queridos, y puedo decir que la primera vez nos coge desprevenidos, ni siquiera podemos creer que una persona se haya ido, una persona cercana a la que quisimos, a la que rendimos cariño y confianza, pero así ocurre. Así es la ley de Dios. Así funciona la naturaleza. 

Sí, he dicho Dios. Con mayúsculas. Escucha, querido lector, para las personas que no han perdido aún a nadie, o que les dió igual hacerlo, o que sencillamente no tienen corazón es fácil negar la existencia de Dios. Enarbolan la ciencia como bandera de algo que no conocen. Juegan con las personas, juegan con los sentimientos de aquellos que realmente perdieron a alguien importante, y les da igual. Desalmados.

Puedes negar a Dios para ti, el pensamiento y la moral son libres. Pero no trates de negárselo a los demás. Es por eso que considero que el ateísmo debe ser convertido en agnosticismo, o bien erradicado con sangre y fuego de la faz de la tierra. Ateos, ¿Que saben ellos? ¿Necesitan pruebas de que a una persona le duele que le digan a la cara que sus seres fallecidos han desaparecido? ¿Que no existe más esperanza que el polvo? No hablamos de simplemente una prueba de Dios, hablamos de una esperanza que intentan arrancar a sus semejantes con su estúpida lógica fría. Y nosotros los creyentes somos los fanáticos a sus ojos...

Nosotros somos los ignorantes, sólo por aferrarnos a la idea de que algún día nos reuniremos con nuestros seres queridos en algún lugar. Abuelos, abuelas, madres, padres o hijos. Amigos, parejas...

¿Que sabe un ateo de la vida? En una ocasión un profesor ateo me dijo que creer en Dios es como creer en los gnomos. Sin duda una metáfora infantil, como lo es la idea de que el ateo está en posesión de la verdad. Cree o no en un ser superior, llámalo Dios, Alá, Yahvé, Nirvana... llámalo como quieras. Pero no niegues la existencia de una salvación a los demás, nunca reniegues de la esperanza de los demás.

Con los últimos acontecimientos en mi vida, empiezo a recordar cosas enterradas. Nunca desapareció de mi vida, claro que no, pero intento recordar sólo en los momentos adecuados. Es triste, pero se acerca un nuevo final. Puedo sentirlo querido lector. No puedo predecirlo, claro que no, ni me arriesgaría a asegurarlo. Pero habrá un nuevo final en mi vida. Salvo que sea el mio mismo primero.

Quiero creer querido lector. Mis primeros 2 años de carrera fueron de completa negación de Dios. Fui castigado ¿sabes?. Con un amargo final. No el mio claro que no, Dios quería un escarmiento para mi, no para mi familia. Para eso yo debía estar vivo y sufrir ese final. No podía ser el mio. El Dios en el que yo creo no lanza rayos, no fulmina al enemigo, no elimina al que debe escarmentar. Nunca lo hace. Es un Dios compasivo, el Dios en el que la mayoría de la humanidad cree, sea cual sea su religión. No, el te castiga con un dolor peor, mucho peor que tu propia muerte o enfermedad. El se lleva a alguien. Alguien cercano a ti. Alguien a quien amas, alguien con quien tienes recuerdos. Así actúa el Dios en el que yo creo.

Puede que su día hubiese llegado, pero te ofrece la posibilidad de reencontrarte con esos seres queridos cuando tu dia llegue. Sólo por esa ilusión, por esa simple posibilidad lejana, por esa esperanza, Yo Creo.

Ignoro la verdad, como cualquier ateo. Pero tengo esperanza ¿Sabes?. Mantengo la esperanza. Eso es lo que nos diferencia a los creyentes de los ateos. Ellos han perdido la esperanza. Compadezco su falta de ilusión, compadezco su fría lógica y su absurda negación de lo desconocido.

En mi opinión, la diferencia entre un ateo y un creyente es que, tras una puerta cerrada, ellos creen que no hay luz, y nosotros la sentimos brillar con fuerza. No por Dios, ni por todo el aparataje religioso mortal, sino por esas personas con las que queremos reunirnos. Y si tu Fé es certera, si tu Voluntad es fuerte, te reunirás con ellos. Así lo exige no Dios, sino la justa ley del universo. Y no me importa lo que digan los fríos científicos de la talla de Stephen Hawkins al respecto, su inteligencia ha obstruido su espíritú. La inteligencia tiende a la prepotencia y a la omnisapiencia. Salvo que, como en mi caso, mantengas vivo el espíritú.

Y como yo hay muchos científicos cuyo brillante intelecto no ha opacado su esperanza, su fé. Y sobretodo, que mantienen su humildad. La prudencia de no intentar demostrar algo cuyo conocimiento y medios para conocer no posees. Creen que los creyentes están cegados, cuando son ellos los que sólo ven su propio pensamiento. ¿Que saben? ¿Que pruebas empíricas tienen?

Stephen Hawkins incluso ha intentado demostrarlo científicamente, por favor. No puedo entender como la ciencia, una herramienta hecha a la medida humana compartiendo la imperfección de estos puede ser enarbolada con tanta confianza como prueba contra algo que ni siquiera los creyentes podemos probar.

Quizá esté afectado por este nuevo final que se aproxima en mi vida, querido lector, pero es cierto que jamás me será arrebatada esa esperanza. La llama que arde con fuerza y que nos impulsa a ser felices aquí, pero esperando el reencuentro en el más allá. Lo que los ateos no saben es que si llamas como la mía llegasen a apagarse, nada me impediría arrancarles la cabeza y beber su sangre. A fin de cuentas, ¿Quién me va a juzgar por mis actos si no hay Dios? ¿Que premio obtendré? Una muerte definitiva, igual que el santo.

Una parte de mi sólo desea una respuesta, como todos. El día que esa respuesta exista, la humanidad se extinguirá. Si Dios no existe, nos mataremos regidos por la ley del más fuerte. Si existe, muchos cometerán suicidio para adelantar el reencuentro con aquellos que partieron.

Una parte de mí desea que exista, y otra bien distinta desea que todas mis esperanzas sean rotas definitivamente. Que no haya salvación. Intento contener esa parte perversa de mi alma, pero es difícil cuando las palabras envenenadas por las lenguas ateas llaman a las puertas de su prisión. No quiero que despierte. No deseo que despierte. Como todo ser humano, soy dualista: bondad y maldad se funden dando cuerpo a mi personalidad. También a la tuya. Quien nunca haya tenido un mal pensamiento no es humano.

Pero los míos son horribles querido lector. Me aterra sólo pensar que aquí dentro existe una entidad que sólo piensa en la destrucción. Quizá yo también debería pasar por un psicólogo. Aunque dudo que pueda ayudarme. Esas horribles ideas y pensamientos se materializan dando forma a los terrores nocturnos más siniestros que puedas imaginar. Tengo muchas pesadillas querido lector. Especialmente en épocas oscuras como esta. Cuando un final se acerca, algo desea salir. Pero no se lo permito. No debo permitirselo.
 ¿Tendré doble personalidad como esos locos? Intento pensar que no puede ser. Pero lo cierto es que hablo sólo muchas veces. Adoro la soledad porque puedo conversar conmigo mismo. Converso con él. O quizás es el el que conversa conmigo. Es difícil definir cuando soy el o cuando soy yo. A fin de cuentas, somos la misma entidad. Las dos caras de mi mísmo.

¿Alguna vez te ha pasado, querido lector? A veces mi mente se expande y me muestra imágenes de cosas que podrían pasar o que me gustaría hacer. A veces deseo salvarle la vida a personas, deseo ser un héroe arriesgando incluso mi propia vida. Otras imagino ideas retorcidas como torturar a alguien o experimentar el sufrimiento ajeno nítidamente.

Son sensaciones bien distintas querido lector. El primero me causa una gran alegría en el pecho, como si de repente mis pulmones se llenasen de un aire puro de alta montaña. El segundo me da una sensación de odio que pasa entre mis dientes como hilo dental, afilándo y crispando mis manos, congelando mi rostro en una mueca de poder adictivo e inmensurable. Y lo peor de todo es que ambas sensaciones me gustan...

Supongo que todos tenemos un ángel y un demonio en nuestro interior. Unos incluso podemos sentirlo. Ahora mismo puedo sentirme. Puedo sentir quien soy. Siento mis partes como mis dos manos, afanándose por alcanzar el control absoluto. Temo por mis seres queridos querido lector. No sé donde está el botón que liberará al psicópata que tengo encerrado. Espero que nunca se pulse. No quiero.

Por eso me aferro a Dios. Por el reencuentro del más allá claro, pero también por esto. Es esta ley divina a fin de cuentas la que me otorga el poder de controlar a ese monstruo. Porque no necesito más que recordar mi última pesadilla para saber que es un monstruo. Deseo seguir siendo bueno y puro. Deseo alcanzar la redención del señor, deseo el reencuentro con mis seres queridos. No puedo evitar que partan, pero si puedo volver a verlos. Y nadie en su sano juicio debería quitarme esa esperanza. Por su propia vida.

Intento no desencadenar la locura encerrada. Dios me ofrece el camino y la Fé es la que aprieta las cadenas de mi voluntad. Aquellas que permiten que el animal que llevo dentro no sea liberado jamás.


Por el bien de todos, Lex Divina, guíame.

Gracias por Leer.


sábado, 19 de enero de 2013

Mundo Sombrío


- A veces me pregunto por qué las cosas son así. Y me asusto de pensar que quizá esto se deba a que no tengo metas más simples en la vida que abarquen de antemano mi mente. Pero, aún asi, ¿por que el mundo es así?. Quiero decir, hay personas de todo tipo si, pero realmente no sé si esto es bueno.

 La razón por la que nos hemos diversificado tanto yace en el hecho de que nada se interpone en nuestro camino. Y es triste, porque realmente el único reto que tenemos en la vida es ser superiores a nuestros semejantes. Al menos así piensa la mayoría de la especie humana. Ser superior... ¿para que? ¿en qué sentido?. Muchas de las personas que tenían esta meta en la vida ahora son magnates de multinacionales que explotan a otros semejantes para vivir aún más por encima de ellos si cabe. ¿Por qué?


 ¿Sabes? Mi blog debe tomarse con cautela y filosofía, querido lector. Ya lo dije, a veces reflejo pensamientos muy extremistas dirigidos a mentes equilibradas. Y quizá sea de las pocas personas en el mundo que ante la profecía maya, respiraba aliviado. Aliviado porque en mi opinión, cualquier resolución de dichos escritos me satisfacía. Si caía un meteorito o algo así, la especie a la que pertenezco sería erradicada, lo cual desde un punto de vista neutral (desde el punto de vista que debe ver las cosas Dios por ejemplo), no era sino borrar una especie que ha hecho más mal que bien. No me oirá el lector decir algo que se salga de esta línea. Nuestro bello planeta... está casi arruinado. No me importa lo que digan, el poder y la riqueza, la ambición humana ha destruido el planeta azul. Soy de los que piensan sin embargo que no debe haber dios, porque de haberlo tal y como lo describen las escrituras, no habría esperado al juicio final para bajar aquí y liarse a mamporros con la cantidad de maldad que tienen algunos en posición de poder.


 ¿Pero que puedo decir? El estado actual del mundo refleja la verdadera esencia del corazón humano. Cada vez se vuelve más gris y sombrío el planeta azul, y por desgracia nadie puede hacer nada para evitarlo. Y los que podrían obviamente no quieren, ya que les beneficia enormemente que el mundo se destroce. El dinero... sin duda es el octavo pecado capital de la humanidad. Yo no necesito dinero si tengo para comer y dónde dormir. ¿Para que mas?. Plantéese el lector que la lacra de la moneda sólo desaparecerá cuando una mayoría humana justa deje de usarla. Es entonces cuando los magnates poderosos se darán cuenta de que su enorme fortuna no es más que metal y papel impreso.
Y no tendrán nada...

 Pero son ellos los que han ideado el sistema. Tú y yo jugamos con sus reglas de juego. ¿Acaso los billetes del monopoly valen algo en la vida real? No, porque sólo sirven en el juego. El monopoly es ciertamente una acertada metáfora del mundo real. Ignora la moneda y el poderoso tirano dejará de poder comprarte.

 Claro, eso es fácil decirlo. Pero ¿Cómo va a ocurrir ese milagro?. Hasta los delincuentes que se saltan la ley juegan sin darse cuenta con las reglas del juego del poderoso: Roban dinero. No roban comida, no roban una casa, no roban un ordenador, no puentean la luz de las calles no. Roban dinero. ¿Cómo va a producirse un cambio tan enorme en la humanidad si hasta los delincuentes juegan bajo las normas establecidas?


 La única alternativa que yo veía era un milagro en forma de cataclismo. Sobran humanos, sobro yo y posiblemente sobras tu y otros cuantos millones más de nuestra ignorante especie. Un meteorito o que algún loco tirase la famosa bomba de fusión sería algo así como una bendición. De todos modos, no tengo prisa. La humanidad creará su propio meteorito y atraerá su drástica reducción o directa extinción tarde o temprano. Tan sólo lo lamento por el mundo, que irremediablemente será afectado. Pero el mundo ya sobrevivió a un meteorito del tamaño de la ciudad de Texas (extinción de los dinosaurios), asi que tampoco me preocupan en exceso las consecuencias para el mundo después de que desaparezcamos. Se recuperará.

  Quizá esta sea una entrada un tanto misantrópica, pero dígame el lector: ¿Acaso no somos nosotros una especie que odia fuertemente al planeta en el que vivimos? Somos la única especie de la tierra que odia su propio hogar y lo maltrata. Eso sí, hasta límites que no lleven su destrucción aparejada a la nuestra. Pero ahora yo te digo, querido lector, que igual que existen magnates de multinacionales a los que sólo les importa perforar la tierra para que la humanidad pueda seguir "evolucionando" (eso si, si de paso ellos se sacan un pellizco mejor que mejor), yo y otras personas en el mundo somos más de pensar que nuestra vida es sacrificio suficiente si con ella se reduce o desaparece la especie humana de nuestro bello planeta azul.


 Mi vida como vida de ser humano, es insignificante en comparación con la de nuestro precioso y magnífico planeta, un planeta que nunca hemos merecido. A una especie inteligente como la nuestra no se le puede dar un planeta colmado de recursos para que los desaproveche como le venga en gana, a una especie como la nuestra debería habérsele otorgado un planeta árido y de condiciones extremas. Así, quizá en ese hipotético planeta difícil donde las cosas no estuviesen ahí para cogerlas sin más, es posible que el afamado intelecto humano se dedicase más a crear y menos a destruir como en la tierra.



 A fin de cuentas no se puede destruir nada en un planeta destruído, ¿no?.

Un pequeño esquema del milagro que debería haber ocurrido el 21/12/2012.

martes, 15 de enero de 2013

Fractura Cardíaca


- Carta a un confidente anónimo, ya que los que podrían no quieren oírme:


 De un tiempo a esta parte, a veces uno se zambulle en la nostalgia del recuerdo sin percatarse de la realidad. Del aquí y el ahora. Y en su ilusión, aquella que se afana por recuperar (o puede que sólo por recordar), descubre que las cosas pueden haberse complicado. Así es, querido lector. No reniego de mi culpa, probablemente el año pasado antes de navidad sufrí una crisis sentimental que llevé de un modo discreto y personal. De alguna manera puede que dejase de querer temporalmente. A veces pasa, pero ahí está el esfuerzo por recordar y corregir nuestros errores. Puedo decir que vuelvo a amar, si. Con ganas, este 2013 empieza con ganas de amar. Muchas. Pero hay cosas que no cambian...

 Una amiga mía me dijo hace tiempo que de los problemas de una relación nunca hay un sólo culpable. Aún así, tonto de mi, me afano por reparar un fallo que no es sólo mio. Y la prueba la tiene el lector en este año, que mi propósito ha sido y es recuperar lo perdido, mientras que el de mi pareja es pasar más. Es horrible decirlo así, pero yo no soy de piedra y mi pareja es pésima a la hora de ser diplomática. De hecho, su idea de "pasar" dista mucho de poner excusas melosas y mantener el equilibrio adecuado entre sacar tiempo para ella y mantenerme enamorado. Más bien todo lo contrario.

Pero no quiero volver a pensar aquello.


 Así, me hallo en la tesitura de volverme a formular aquella pregunta tabú:
¿Cuanto aguantaré?.

 Soy una persona que aprecia los gestos. Pero más aprecio aún que se agradezcan mis gestos. De ahí que puedo decir que posiblemente esté saliendo con una persona desagradecida. Una persona a la que sólo le importa lo que se le antoje en este preciso instante. ¿Mis gestos? Ignorados. Me desenamoré de ella el año pasado en gran parte por este rasgo de su carácter, que me resulta muy difícil de manejar aún con ganas como estoy ahora. La falta de cuidado y delicadeza y la falta de memoria para las personas que te quieren. Ese rasgo, que puede que en algunos momentos comparta con ella, es algo que enfrió la relación más de lo que ni siquiera ella sabe. No quiero volver a aquello, pero me doy cuenta que ahora mismo ella tiene el carácter exacto para hacer que este 2013 vuelva a acabar igual que el 2012. Y no quiero...

 ¿Qué importa si en este momento no voy a clase? No es una persuasión válida decirme que quiere verme, a fin de cuentas ayer estuve en la puerta de su casa y la llamé al móvil. Y tuve que volverme a casa. Aún así no me enfadé en su momento. Puede que ahora me halla mosqueado su falta de tacto a la hora de tener en cuenta que ESO fue uno de los gestos que yo solía tener con ella y que trato de recuperar. Una persona agradecida al menos lo tendría en cuenta e intentaría quizá no ser demasiado dura conmigo. Pero eso a mi pareja no parece importarle. A ella sólo le importa el hecho de que no nos vimos, y tiene mil excusas para no coger el teléfono, pero ni un mísero ápice de comprensión por el esfuerzo de mi fracaso (porque si, yo quería verla).

 Pero eso sí, siempre hay algún rasgo negativo que resaltar en mi para excusarse. De toda nuestra relación lo más útil que ella ha sacado es una brillante colección de defectos míos, uno para cada ocasión en la que deba excusar su falta de comprensión. Siempre tiene palabras para elevar el tono de la conversación y propiciar su amada respuesta para este año: "Que mira, que paso..."

 Por supuesto, ella también tiene defectos. Al principio de la relación no los aguantaba nada bien, y de hecho se los echaba en cara cuando tenía ocasión. Ahora he aprendido a amar a una persona imperfecta. Ella por su parte (o así me lo parece) ha absorbido justo la enseñanza contraria. Ha pasado de amar a una persona incondicionalmente a usar sus defectos como parche para tapar los que a ella se le desbordan.


 Y si ahora mismo escribo todo esto aquí es porque realmente me importa. Me importa el camino que esta situación está siguiendo. Me importa que cada día que pasa me siento más incómodo. Me importa que una cara tan bonita se vaya cubriendo poco a poco de la suciedad que otorga el egoísmo y la falta de empatía. ¿Yo? Se supone que yo era el malo de la relación. Siempre me ha gustado ir de malo en todo. Pero ahora estoy cansado de que todo el mundo crea que así es, cuando internamente yo me siento muy desgraciado y dolido, cuando sufro de una fractura cada vez más sangrante en el músculo motor, cuando no todas las lágrimas reflejan el dolor más grande. Algunas personas sufrimos encerrados en nuestro silencio, y gritamos sólo en habitaciones selladas para que nadie nos oiga. Otras gritan y lloran ante cualquier problema.

 En mi tierra hay un dicho: El que no berrea no mama.
Pero a mi no me educaron para aplicarlo.


 ¿Qué camino debería seguir? Lo que si me enseñaron es que hay que luchar contra viento y marea cuando quieres algo. Puede que necesite más tiempo. Estoy corrigiendo muchas cosas: cortando discusiones, intentando complacerla en la medida que me es posible, en fin, cosas que van despacio.

 Pero es difícil. Es difícil ante una persona que te llama mentiroso sin venir a cuento, o que te dice que pasa sin que halla nada que lo propicie en la conversación. Es difícil hablar con una persona que te cuelga el teléfono cuando quiere, hallas terminado o no. Es difícil tratar con una persona a la que vas a visitar y sólo se fija en lo asqueroso que es que te hallas mojado los pies de camino, sin mirar el gesto. Es difícil.


Pero creo que lucharé aún un poco. Es mi propósito para 2013 a fin de cuentas, ¿no?.


viernes, 11 de enero de 2013

Cadena Perpetua



 Sobre un palo de su jaula, el ave posa el vuelo. Cansada del mundo, cansada de la vida, cansada de su eterno cautiverio. Un cautiverio que nació por descuido. No debería el ave haber sido tan descuidada, pensará el lector, pero hay trampas más sofisticadas que una simple red o un cebo...

 No sé que mueve al lector a seguir leyendo el blog de un alma marchita. Pero si es oscuridad lo que buscas, en estas nuevas entradas la encontrarás.


 El ave recuerda con nostalgia los años que pasó volando libremente. Recorrió prados de una belleza sobrenatural, sobrevoló los fríos lagos y las altas montañas. Paró a beber en alguna ocasión de los manantiales más puros, aquellos que no han sido tocados por la mano de la criatura humana. Sintió el calor de los volcanes y el magma fluyente, vivió tremendas aventuras de la mano de su propio instinto. Las selvas y los bosques le ofrecían alimento y cobijo, los altos árboles le ofrecían protección nocturna. Tal es la bondad de la madre de los seres vivos, la gran Pangea. Pero la madre fue esclavizada por la criatura humana, y pronto lo hicieron sus hijos: El resto de seres vivos.

 En primer lugar, espero que el lector comprenda que su comodidad, y la mía, se asienta sobre las almas de miles de seres que habitaron la tierra antes que nosotros, y que aún coexistiendo con nosotros sufren. El que no lo entienda ni es sabio ni merece estar aquí.


 Al ave sólo le queda dejar volar sus recuerdos a través de los barrotes de su jaula. Probablemente su plumaje fue demasiado bello, o tal vez su canto. Tal vez el infortunio se cruzó en uno de sus vuelos, el día de su captura no está claro para este animal. Comer, dormir, estar a salvo de los depredadores... es cierto que ahora goza de ello, pero a cambio ha entregado su propia libertad. La libertad de poder elegir donde dormir, la libertad de decidir qué comer, la libertad de ser presa incluso. ¿De qué sirve su habilidad para sobrevivir encerrada entre esos barrotes de triste bienestar?.

 No me gustaría tener mascotas, querido lector. En su día tuve pájaros enjaulados, y aparentemente eran felices porque nacieron entre esos barrotes, pero puedo asegurarle al lector que el día de sus muertes fui entendiendo poco a poco que ese no es lugar para un ser vivo. ¿Por que adoro los gatos? Porque los gatos son libres. Salen, cazan, corren... los felinos están adaptados al ser humano. Lo que dista mucho de otras mascotas, que simplemente son dependientes o esclavas del ser humano. Hay personas muy cercanas a mi que no distinguen esos dos conceptos, y eso me entristece enormemente.


 El ave mira con nostalgia entre los barrotes hacia una ventana. Ve el cielo azul, por el que solía volar, en el que solía extender sus alas ahora atróficas. Débiles. Desde que la capturaron, no las ha vuelto a necesitar. Sus cadenas son sólidas. Su añoranza es fuerte. El que se autoproclama como su dueño se acerca con más grano para su comedero. Y agua para su bebedero. Le silba en una lengua extraña, que no puede entender. Probablemente espere que el ave entone su melodía. Pídele a un músico que entone un bolero en el funeral de su propia libertad: Por más que lo intente solo emitirá un triste Réquiem, digno del enterramiento que es ahora su vida.

 Supongo que pensar así va en contra de mi futura profesión. ¿Qué tiene de malo? Sólo defiendo la libertad de los seres vivos. Particularmente los perros son una aberración de la madre naturaleza. Un lobo absolutamente perdido en la miseria. Apenas una sombra de su glorioso pasado como cazador, el perro es sin duda el mejor amigo del ser humano... claro, ha de serlo. No sabe vivir de otra manera. Es una especie resignada a su propia esclavitud, dentro de unos años las hembras humanas engendrarán cachorros. ¿No es aberrante tener animales como entretenimiento? Las casas humanas fueron ideadas para seres humanos. ¿Acaso las abejas o las hormigas domestican orugas para que sean sus mascotas?.


 Al ave le han comprado un compañero porque su dueño la veía muy triste. Un pobre animal en la flor de la vida, que ya nació en una jaula. El compañero le habla con entusiasmo al ave. Le pregunta acerca de las cosas de su cárcel. El ave emite un trino lastimero. El compañero nunca estuvo en libertad. ¿Es eso mejor? No, no lo es. El ave se plantea lo afortunada que es, ya que ella pudo sentir durante un tiempo lo que supone ser libre. Su alegre compañero nunca sabrá que hay más allá de sus barrotes, y eso la entristece enormemente. Quizá por eso es tan feliz en ese espacio minúsculo. Nunca aprendió a volar. Ni aprenderá. El ave no mejora. Más bien se entristece al comprobar lo que les depara a sus hijos si algún día los tiene. Una cómoda ignorancia al servicio de su carcelero.

 He tenido la fortuna de estudiar una carrera que, entre otras cosas, me ha enseñado que los animales no deben estar al servicio del ser humano. El ser humano es el tipo de especie despreciable que cree que el mundo está enteramente a su servicio. No quiero tener mascotas querido lector. Puede que el resto de mis congéneres crean que es necesario utilizar animales, pero yo al menos lo evitaré hasta donde sea posible si el fin es meramente lúdico. Para divertirme ya tengo las consolas, los paseos por el parque o los paisajes que ya me brinda la naturaleza. No necesito algo que me lama o me cante.


 El ave ha enfermado. Un humano de blanco la ha examinado, y le ha dicho a su dueño que no es una enfermedad, al menos no si consideramos la tristeza un sentimiento. En tal caso, el ave está enferma de nostalgia. El dueño se defiende, dice que su ave tiene de todo: comida, agua, tratamiento... que no le puede faltar nada. El ave observa con tristeza la discusión entre los barrotes. Si que le falta algo. Le falta la libertad de poder vivir su vida libremente. Pero la criatura humana está ciega. La criatura humana sólo comprende el bienestar del ave pasando por su propio filtro de bienestar previamente. El humano cree que el ave es feliz, solo porque el es feliz. El humano nunca podrá entender a su pequeño huésped, y cuando el ave piensa en ello, su mundo se llena de oscuridad. El ave suspira una última vez, y su mente se llena de recuerdos, de aquellos lugares que visitó, de aquellos olores que dejó de percibir, de la canción que entonaban los árboles del bosque, de la luna en la sabana... y, al final del camino, parece poder volar de nuevo. Pero ya nada es igual. Al final de sus recuerdos, de las mil imágenes, el ave se da cuenta que sólo hay un camino. Despliega sus alas como en un sueño, y atraviesa los barrotes para volar hacia el firmamento. Atrás queda una cáscara vacía, enjaulada, testigo mudo de su largo cautiverio. Y el alegre compañero comienza a comprender la verdad...

 Sirva esta fábula como expiación de mi propia alma, por haber consentido que una mascota entre en mi casa y haya muerto entre estas cuatro paredes sin conocer nunca por sí misma lo que hay más allá de la ventana. Sirva también a todas aquellas personas que tienen mascotas "falsamente libres" para comprender que para un animal, lo más importante es tener la libertad de elegir cuando hacer qué, sin cadenas, horarios o jaulas. Sin supervisación humana, simplemente porque en ese momento le apetece hacerlo.



 Quien tenga ojos que lea, quien tenga corazón que comprenda, y quien no esté deacuerdo que calle, no tiente al destino el lector escéptico, no sea que en otra vida sea mascota y otro dueño de su libertad. Cuidado con sus palabras...





martes, 1 de enero de 2013

Ad Libitum




  Querido lector. Desde hace un tiempo llevo barruntando una hipótesis acerca de la psique humana que creo bastante acertada. ¿Por que? te preguntarás. Me gusta entender a la gente. Ya sabes, a veces hay comportamientos que, por nuestra predisposición ética, educación o valores no compartimos, no podemos comprender o eventualmente incluso denunciamos. Así, para la mayoría de las personas no resulta nada agradable toparse con una persona que siga un "alineamiento moral" diferente.

 En este sentido, he intentado con el paso de los años identificar el comportamiento de los que me rodean en base a unos cánones un poco arbitrarios pero por ello más generales y fáciles de entender. Comprender situaciones incómodas que surgen a raíz de cosas que digo y que a los demás les resultan escandalosas. Pongamos por caso ayer en la cena:

- Hay un hombre que vive en una de las casas de mi abuela. Paga apenas 80 euros al mes, y probablemente destruyó el contrato para que mi pobre yaya no pudiese echarlo. Además, pincha farolas de la calle para "robar" literalmente electricidad. Vive el solo en todo el bloque de viviendas, sin embargo paga la 10ª parte del recibo porque afirma "que es lo que corresponde al gasto de su vivienda" (cosa que el lector podrá comprobar que es mentira, porque a pesar de tener 10 viviendas el bloque está solo). Curiosamente surgió el tema, y toda mi familia empezó a llamarle de ladrón para arriba. Pero he aquí, que en un momento determinado, hice yo un comentario jocoso a mi abuela acerca de que probablemente nosotros (sus nietos) probablemente le sobreviviríamos (vamos, que el tipo no iba a estar en esa casa eternamente). Y toda la familia sin excepción, especialmente mi padre, reprendieron el comentario como "fuera de lugar" o "tentación al destino"...

 Mi explicación es que posiblemente mis padres y yo, aún a pesar de compartir pensamientos negativos acerca de esa persona, tenemos diferente alineamiento moral.

 Quizá el comentario fuese algo bestia, pero no creo que estuviese fuera de lugar según mis principios morales. Recapitulemos, un ladrón que vive del cuento y aprovechándose de mi abuela (una anciana viuda), sale a debate. Todos dan opiniones negativas de el, de su falta de higiene, de lo bandido que es, y, en general, realizando comentarios de tipo hipotético (nadie ha entrado en su casa para ver si de verdad roba o si tiene la casa hecha una ruina). Yo realizo un comentario estadísticamente verificable (basado en el hecho de que todo lo joven en mayoria sobrevive a lo viejo). Y obtengo una reprensión no por la brusquedad del comentario, sino porque supone una "tentativa a la muerte". Se supone que si me pongo en la posición moral de mis padres, diciendo cosas así atraigo la mala fortuna sobre mi. Yo me decanto a pensar que más bien creo la posibilidad de que la vida me sea irónica, no directamente me condeno a morir joven. De ahí mi sorpresa e incomprensión posterior...


 Como puede ver el lector con este ejemplo, está claro que cada ser humano responde a un alineamiento determinado. Yo con el tiempo y con muchas experiencias y pensamientos he acabado por diseñar tres pares de alineamientos morales para las personas del mundo, combinables con la otra mitad pero no entre ellos. Reconozco que los juegos de rol me han ayudado a diseñar este pensamiento, al ser tan curiosamente acertados para esto de las inclinaciones morales de una sociedad o un colectivo:

 - Así yo diría que existen 3 alineamientos morales con los que la gente suele identificarse en relación a su modo de actuar, como son el Orden, el Caos y la Neutralidad.

- Por otro lado, tenemos 3 alineamientos morales con los que la gente se suele identificar en relación a sus motivaciones (ética), que son el Bien, el Mal y el Relativismo.

 Explicando un poco todo esto, estos dos grupos de tres son combinables entre si. Cada persona se rige por la combinación de dos de estos alineamientos morales, pero nunca del mismo grupo. Esto es, puedes ser una persona malvada con tendencia al caos, pero nunca una persona ordenada y caótica al mismo tiempo.

- Digamos que las personas que actúan regidas por principios ordenados tienden a ser metódicas y a respetar las normas sociales, en tanto que las caóticas tienden a anteponer la libertad individual que poseen a las leyes morales de la sociedad en la que viven. Las personas que actúan neutralmente suelen regirse de manera ordenada, pero si en algún momento tienen que violar algún principio moral que les perjudica no dudarán en hacerlo.

- Por su parte, las personas bondadosas siempre anteponen el bien de los demás al suyo propio, de manera altruista, en tanto que las personas malvadas tienden a anteponer sus propios fines a los del colectivo, aún si con ello dañan a muchas personas. Las personas relativistas dependen del momento para respetar a los demás o no, todo dependerá si con ello obtienen un beneficio personal. La diferencia entre el relativista y el malvado es que este último no tiene reparos en dañar a los demás para alcanzar sus fines, en tanto que el relativista evitará hacerlo si posee una vía alternativa para lograr sus fines sin hacer daño.


 Hasta donde me he encontrado, todas las personas del mundo pueden ser encuadradas en una de estas 9 combinaciones de principios morales sin excepción. Véase, estas:

- Bondad y Orden: Personas altruistas que viven respetando las normas sociales establecidas. Se ajustarán si les es posible a lo mejor para todos (justo).
- Bondad y Caos: Personas rebeldes que actúan guiadas por su propia conciencia.
- Bondad y Neutralidad: Personas que siguen sólo las normas justas. Buscan el bien mayor.

- Relatividad y Orden: Personas que siguen ciegamente las normas sociales (buenas o malas). Nunca cuestionan la norma impuesta (simplemente juzgan).
- Relatividad y Caos: Personas que rechazan las normas y actúan a conveniencia personal.
- Relatividad y Neutralidad: Persona moderada que ve cualquier extremo como peligroso.

- Maldad y Orden: Personas metódicas que aplican las normas más crueles en su beneficio.
- Maldad y Caos: Persona malvada que actúa instintiva y destructivamente (psicópatas).
- Maldad y Neutralidad: Personas que adaptan sus actos al egoísmo personal (criminales).

 En general todo el mundo se ciñe a una de estas combinaciones con mayor o menor acierto, de ahí que muchas personas no estén deacuerdo a veces a pesar de que ambas defiendan unas normas que consideran justas, o que creen que son lo mejor para todos. Ampliando el sentido de todo esto, es mucho más probable toparse con una persona que no entiendas a una con la que te compenetres a la perfección. Siempre hay roces, aún entre personas buenas. No hablemos de las personas que son relativistas o neutrales, ya que las posibilidades en este sector se disparan...

 Y esta es la parte en la que yo paso a explicar porque a veces siento que la gente tiene algo contra mí: Según este estudio, yo pertenecería al sector de Relativistas Caóticos.


 Es totalmente cierto, no me considero una persona buena ni mala, pero desde luego siento una gran aversión hacia toda norma que me venga impuesta, especialmente aquellas que me perjudican o me resultan injustas. Por ejemplo, al no ser una persona malvada, intentaría no dañar a los que me rodean o incluso ayudarlos siempre que con ello obtenga algo (sea satisfacción moral, prestigio, etc.), pero desde luego tiendo a no seguir unas normas fijas y tampoco me gusta ayudar a todo el que me encuentro por la calle.

 Entiendo que eso me hace actuar a veces mal, decir "salvajadas" como la de ayer, y no siempre ser una persona predecible o fácil de entender. Pero para mi es cierto que si una persona como el bandido ese que anda aprovechándose de mi abuela es eso, una persona que considero malvada, no tengo reparos en afirmar que estaría mejor muerta (simplemente de viejo, no deseo que lo maten). Eso para una persona más bien Bondadosa y Neutral como mi padre, es una salvajada. ¿Por que? Pues porque el se rige por la máxima de no desear el mal a terceros. Aunque no le agraden sus actos, no adopta pensamientos radicales y caóticos como yo. Mientras yo soy una persona con un concepto del bien y del mal relativos, que en muchas ocasiones afirmo lo que se me viene a la cabeza (aunque esté fuera de la ley o sea malvado), mi padre puede opinar cosas fuera de la ley si no le parecen justas, pero nunca afirma pensamientos malvados (porque se rige por una ley moral de bondad muy fuerte, no desear el mal ajeno ni siquiera mencionándolo).

 Es una de las razones por las que chocamos tanto. El me afirma que soy una persona muy extremista (lo cual es cierto), y probablemente de manera interna dude de mi moralidad. No está muy equivocado, ya que efectivamente no aprobar las normas que aprueba la mayoría me hace extremista, y pensar que las cosas son buenas o malas dependiendo de la situación me convierte en un relativista moral, cosa que en tiempos ya me afirmó mi profesora de filosofía que podía ser muy peligroso, para mi y para los demás...


 ...pero de momento lo llevo bien. Mi dudosa moralidad sólo se plasma en palabras u opiniones crueles de vez en cuando, y el tema de que no me gusta que me impongan restricciones simplemente me hace ser algo más rebelde de lo normal en casi todos los aspectos de mi vida. Saliendo de ahí, nos va bien a mi y a los que me rodean.


 Conozco a muchos tipos de personas, pero es difícil para mi encontrar a muchos completamente buenos o completamente malos. Lo normal que suelo toparme es gente neutral o relativista, alguno bueno de vez en cuando, pocos malos (aunque si que me he topado en mi vida con gente realmente enferma), y de vez en cuando alguien igual que yo. Pero normalmente no me llevo muy bien con esas personas.

 Aunque el hecho de ser como yo tiene el gran e impagable beneficio de la autocrítica. Por decirlo de un modo gráfico, no estoy conforme ni conmigo mismo. Mis actos siempre los acabo cuestionando. Siempre pienso si he obrado mal o bien, si me he equivocado o si podría mejorar algo. Y eso es bueno hasta donde yo concibo la bondad...



 Y ahora sólo queda al lector intentar asimilar esta entrada, quizá sentirse identificado... no sé. Dejo abierta la cuestión: ¿Cual crees que es tu alineamiento social?

Es bueno reflexionar sobre ello a veces.


domingo, 16 de diciembre de 2012

Lord Indoril Nerevar



 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 Como un dios se hace tratar
Pero mas grande es su pecado
Falso dios, falsa promesa,
Tu regreso no sospecha

 ¿Quien mejor que tu conoce el dolor?
Traicionado, emboscado y asesinado
Por aquellos que tus amigos  decían ser
Tribunal, falsos dioses, ambiciosos

 Su codicia les llevó
A una oscura traición
Cuando malherido volviste
Auxilio no obtuviste
Sino una fría muerte

 Tu amante el puñal clavó
Y sobre tu raza  atrajo la maldición
Ojos de fuego, piel de ceniza
Tan negra como su corazón

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

Y rieron tus asesinos, cuatro eran
Azura les advirtió sobre su pecado
Pero ese divino poder les había cegado

 Ahora eran dioses, artificiales
Su propio poder les dió vanidad
Nada podía hacerles, eso creían
Pero Azura predijo que Nerevar regresaría

 Destronar a los falsos dioses
Unir a todos los pueblos
Y derrotar al demonio escondido
En la montaña de rojo fuego

 La sexta casa, el cuarto dios falso
En su montaña de fuego
El más invulnerable de todos
Poderoso y despiadado
Traicionó a sus compañeros

 Y ahora los tres restantes
Rezan por tu regreso
Nerevarine, reencarnación
Vengador de justicia

 Vuelve a nosotros ahora
Que la hora es oscura
Grande es nuestro pecado
Mas pedimos ser perdonados

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 Tu destino está escrito
Joven Nerevarine
El alma de un héroe
Yace en tu corazón

 Tal vez aún no lo sepas
Pero Azura intervino
Naciste bajo una estrella
Y la luna te protege

 El emperador lo presagió
Estaba escrito en las estrellas
En tu mirada fría y bella
Mil batallas se enmascaran

 Puede que no lo sospeches
Te criaste como un proscrito
Pero en tu destierro, escondido
El fin del demonio se perfila

 Llegaste a tierra extraña
Un buen día, que creíste malo
Pero en aquella desgracia tuya
La salvación de tu gente se oculta

 Todos te aborrecían
De extranjero te tacharon
¿Acaso ellos sospechaban
Del gran héroe reencarnado?

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 De tu destierro aprendiste
Tal es la sangre de un héroe
Sobre el dolor de tu gente
Y la maldad del dios loco

 Pobres, tristes soñadores
Sirven ciegos al demonio
Sus cuerpos deformados
Antes humildes gentes fueron

 Pero su influjo es maligno
Y largo llega su alcance
Contenerle no pudieron
Los falsos dioses traidores

 Y ahora las gentes malditas
Rezan al héroe profetizado
Si Azura así lo desea
Vuelva Nerevar reencarnado

 Y Azura escuchó el lamento
De tu pueblo arrepentido
Tal es su infinita piedad
Que aquí te hallas amigo mío

 "¿Mas que puedo hacer yo
dímelo tu gran maestro?
Escala la montaña maldita
Sin demora, joven pupilo"

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 En el corazón de la montaña
Yacía un mal escondido
El corazón de un dios muerto
Que a tus amigos ha enloquecido

 Su poder emplearon
Para nombrarse falsos dioses
Seguro que lo recuerdas
Aquella fatídica noche

 La inmortalidad es tentadora
Por eso ellos han caído
Mas sus corazones no eran puros
Por eso Azura te ha elegido

 Tu pureza es la promesa
De que no serás tentado
Como ellos no caerás
Y el corazón destruirás

 Busca las herramientas
Que usaron para ser dioses
Empléalas con cautela
Y ofrece un futuro a tu gente

 "Soy el Nerevarine
Azura me lo susurra
Es cierta la profecía
Y este sello es mi destino"

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 Nadie quiso creerte
Pero tu pueblo se ha unido
Tu heroísmo reconocido
Preparando la batalla

 La montaña arde en llamas
Cuando tus huestes se aproximan
Mil demonios os esperan
Garras, cuernos y colmillos

 Soñadores ascendidos
Que ya fueron corrompidos
Y vampiros de ceniza
Que descienden de la cima

 La batalla encarnizada
Grande es la destrucción
De repente un gran silencio
Y una sola voz retumba

 "Nerevar, viejo amigo
¿Cuanto tiempo ha pasado?
Por ti yo fuí traicionado
Y por los tres vendido"

 Las palabras del demonio
Viejos recuerdos te traen
De la amistad que os unió
Y aquellos lazos que caen

 "Mientes, vil criatura
De tu palabra no me fío
¿Acaso crees que soy ajeno
Al dolor de la tierra que piso?"

 "Puedes rechazar la verdad
Pero a tu lado me senté
Mil batallas a tu lado libré
Y de mi hiciste tu derecha"

 Nerevar, pensativo
Por un momento vacila
Reconoce la verdad
Que el demonio le afirma

 "Mas aquella larga amistad
No encubre tu nueva locura
De los traidores el mas oscuro
Ese eres tu, demonio maldito"

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 Ante sus palabras, un bramido
El demonio enloquecido
Sus palabras zalameras
Efecto no habían surtido

 A un chasquido de sus dedos
Criaturas y horrores ascendidos
Avanzan montaña abajo
La sangre llegará al río

 A través de la batalla
Una guerra sin cuartel
El demonio perdió fuerzas
Y asediado luego fué

 En la sala del corazón
Del dios muerto se refugió
Nerevar, esta es tu hora
Avanza y purga tu tierra

 Al acceder a la caverna
Un zumbido se escucha
"Bienvenido seas, amigo
O traidor, como prefieras"

 "Te ofrezco la vida eterna
Si tu persecución ahora cesas
Eres sabio, Lord Indoril
No has perdido tu talento"

"Ni siquiera tras la muerte
Tu juicio se ha nublado
Tu destino es el correcto
Mas el camino has errado"

 Nerevar, Nerevar, no te dejes engañar
Bajo la ceniza de la montaña
Al demonio has de encontrar
Y con tu espada ardiente
Valiente y justa muerte le darás

 El que una vez fué rey
Héroe ahora reencarnado
Escucha sus palabras
Mas su objetivo está claro

"No aceptaré tal ofrenda
Falsos dioses autonombrados
Vuestro corazón ambicioso
Tu suerte ha traicionado"

 Y empuñando su espada
Filo ígneo de antaño
El pecho del demonio atraviesa
Mas no es ese el corazón malvado

 El demonio carcajea
Y su voz terror infunde
"¿Crees que puedes matarme?
¡Soy un dios inmortal!"

 Pero su risa se ahoga
En el último momento
Pues sin perder el tiempo
Otro corazón se ha quebrado

 Detrás del impío demonio
El corazón de fuego se estremece
Colapsado sobre su espada
El nerevarine lo sostiene

 "Maldito seas, loco"
Brama el oscuro demonio
Ahora que su fuente de poder
Con estrépito se ha roto

 El corazón del dios muerto
Hecho añicos cae al magma
Y con el un demonio
Cuyas fuerzas le han fallado

 El buen final ha llegado
Y su gente se ha salvado
Héroe eterno condecorado
Desde el cielo Azura sonríe...

Poesía dedicada enteramente a la saga "The Elder Scrolls", concretamente a su 3ª entrega (Morrowind), cuya historia debería ser plasmada en una novela, por la profunda huella que deja en la gente que la ha jugado: La historia de un verdadero héroe capaz de luchar hasta mas allá de la muerte por su gente.

martes, 20 de noviembre de 2012

Oda Siniestra

  
Dama de fúnebre mirada
Que paseas al atardecer
Doncella de hierro helada
Que vagas al anochecer

Tu mirada oscura llena mi mente
De tu pecaminosa presencia
Ominosa pesadilla placentera
Nacida del vacío ancestral

El color de tus ojos
Nadie lo conoce
Nada en este mundo
Tal es tu fría belleza

Consunción de los caídos
Alivio de los enfermos
Purgatorio del malvado
Ascensión del santo


Dama de fúnebre mirada
Que paseas al atardecer
Doncella de hierro helada
Que vagas al anochecer

No todos tu visita aprecian
Cuando de un beso te los llevas
Caricia punzante y silenciosa
El último susurro a medianoche

Todos te conocen por rumores
Nadie te ha visto entre los vivos
Tal es tu frío don, placer prohibido

Dama de fúnebre mirada
Que paseas al atardecer
Doncella de hierro helada
Que vagas al anochecer

Enviada del final de los tiempos
Nacida de la Oscuridad
Belleza insólita y estática
Pálida tez de atractiva paz

Poderosa es tu sonrisa
Imperecedera tu promesa
Del mundo al que conduces
Nadie quiere volver

Quien fuese simple mortal
Para saborear tus caricias
Y después despedirse
En una paz sin rencores

Condenado fiel sirviente
Aquí me hallas, tómame
Otros ven podredumbre
Mas yo en tu rostro veo paz

Que sabrán las gentes
Que habitan este mundo
Descompuesto y corrupto
Sobre ti, mi amada reina

Sálvame pronto, princesa
No temo a la oscuridad
Tu frío brillo me iluminará
Donde la falsa luz ha fallado...



"La Vida es un suspiro, pero la Muerte es eterna..."